Viajar de forma diferente

Si eres de esas almas inquietas que, en cuanto logran juntar unos días libres, tienen que hacer el petate y salir de casa, puede que te interesen las formas alternativas de alojarse de las que hoy queremos hablarte.

Si eres de esas almas inquietas que, en cuanto logran juntar unos días libres, tienen que hacer el petate y salir de casa, puede que te interesen las formas alternativas de alojarse de las que hoy queremos hablarte.

Otra formas de hospedarte

Otra formas de hospedarte

Si eres, además, de esas almas inquietas que, aparte de estar deseando salir de casa, apenas tienen dinero para pagarse el transporte, con toda seguridad te interesa lo que te vamos a contar. Y es que hay muchas más formas de las que imaginas de conocer otros lugares sin terminar durmiendo en la calle.

Alojamiento gratis (o casi)

Seguro que conoces la posibilidad de intercambiar casa o apartamento con otra persona. Esta es una posibilidad que ya tiene unos años y, por ello, no te vamos a poner enlaces a ninguno de los múltiples portales que hacen posible este tipo de intercambio. Sólo tienes que poner en tu buscador “intercambiar apartamento” y encontrarás lo que buscas.

Más reciente, pero no menos conocida, es la posibilidad de dormir en el sofá de alguien. Es el denominado couchsurfing. En realidad se trata de una red social de hospitalidad en la que no sólo puedes encontrar un rinconcito donde dormir, sino también un amigo que te enseñe la ciudad o los mejores sitios para comer o beber.

Gratis o muy económicas son también otras formas de alojamiento que quizás conozcas menos. En BedRural, por ejemplo, se facilita el alojamiento en casas rurales habitadas, de forma que la experiencia de la vida en naturaleza vaya también acompañada por el conocimiento de sus habitantes y sus formas de vida.

Y en Gamping (o en Camping in Garden) puedes encontrar un lugar en el jardín o la parcela de otra persona donde plantar tu tienda de campaña por muy poco. Además de conocer sitios curiosos, muchos de estos microcampings están en granjas o huertos biológicos, lo que te permitirá aprender algo más sobre su funcionamiento si te interesan estos temas.

Mucho más que alojamiento

Mención aparte merecen otras formas de viajar y hospedarse por poco dinero o gratis que ofrecen otro tipo de experiencias más amplias, sea por posibilitar la convivencia con culturas o formas de vida muy diferentes y distantes, sea porque te permiten el aprendizaje o perfeccionamiento de idiomas…

Una de las más fascinantes puede ser la de decidirte a vivir en una comunidad tan peculiar como un kibbutz. Aparte de conocer una de las zonas del mundo más bellas, complejas y convulsas del planeta, puedes experimentar sin coste alguno una forma de vida en que todo es común, el trabajo y los productos del mismo. Eso sí, para estancias largas.

Otra opción similar es la de trabajar como voluntario en alguna granja ecológica en cualquier lugar del planeta a cambio del alojamiento y la manutención. O, más en general, pagar tu alojamiento y tu manutención en casa de alguien o en una institución a cambio de tu colaboración en los trabajos diarios o en algún proyecto en concreto. Puedes encontrar más información en Workaway.

Si lo que buscas no es tanto conocer otros lugares y gentes o mejorar tu conocimiento de idiomas, sino directamente abrirte un posible camino profesional en otros lugares, también hay páginas como Gigoing que te ofrecen la posibilidad de utilizar tu experiencia profesional y tus distintas habilidades como forma de pago de tu alojamiento en otros lugares del mundo encontrándote proyectos en los que involucrarte y que pueden ayudarte en tu objetivo.

Como ves, no hay excusas para quedarse en casa…

Foto | Fotolia.com

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