La dislexia: ¿un motivo más de discriminación?

Una estudiante de medicina que padece dislexia sostiene que los exámenes de opción múltiple discriminan a aquellos que poseen esta incapacidad en el aprendizaje; por eso, está peleando con las autoridades educativas para impedir su uso. Pero, ¿por qué la gente con dislexia encuentra este tipo de pruebas especialmente difíciles?

La dislexia se relaciona con la dificultad que tiene nuestro cerebro para procesar las palabras y el orden de las mismas. A los alumnos que presentan esta condición, normalmente, se les permite un 25% más de tiempo en los exámenes.

La lucha de Naomi
Naomi Gadian, una estudiante de segundo año de una escuela de medicina inglesa, está pugnando para que el Consejo Médico General anule las preguntas de opción múltiple como parte del entrenamiento de los futuros doctores. Sostiene que, aunque los trabajos y prácticas no le han significado ningún problema, las preguntas con opciones múltiples discriminan a los disléxicos: “Es que no dejan que exprese todo mi conocimiento. En un día cualquiera, a uno no le preguntarán algo y le darán cuatro o cinco posibles respuestas. Tus pacientes nunca te dirán ‘doctora, estos son los síntomas que tengo… ¿cuál de las cuatro posibles respuestas es el diagnóstico?’. Es que no sucederá”.

Entonces, ¿son realmente discriminatorias este tipo de pruebas para aquellos que sufren de dislexia?

La opinión de los expertos
El doctor John Rack, director a cargo del Departamento de Ayuda para Disléxicos, argumenta que las personas con esta condición pueden encontrar excesiva dificultad en este tipo de exámenes, debido a la gran cantidad de información con la que tienen que lidiar de golpe: “Los disléxicos a menudo presentan problemas con su trabajo de memoria, específicamente con el espacio en el que almacenan la información. Si hay demasiadas opciones, les es un tanto difícil seguir cada una de ellas y para cuando han leído la última opción, probablemente ya se habrán olvidado de la primera”.

Asimismo explicó que cualquiera de nosotros puede encontrar problemáticas este tipo de pruebas, pero que a aquellos con dislexia se les hace mucho más complicado sencillamente por que tienden a leer con más lentitud.

Sue Flohr, de la Asociación Británica de Dislexia, está de acuerdo y asegura que también pueden existir dificultades visuales en este tipo de pruebas: “Todos los casos son diferentes. Dirigir su atención de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha de manera continua, algo común y necesario en exámenes de este tipo, puede ocasionarles errores de lectura especialmente si hay muchas opciones”.

La doctora también sostiene que mover los ojos de manera prolongada hace que los disléxicos se tomen más tiempo para concentrarse nuevamente y que tanto las letras pequeñas, como los recuadros diminutos y algunos colores, pueden ocasionarles más complicaciones de lo normal: “Solamente blanco y negro puede resultar difícil. Es como el piano, conocido por ser el instrumento cuyo aprendizaje representa un verdadero reto para este tipo de personas”.

¿Qué se debe hacer al respecto?
El uso de este tipo de preguntas está muy generalizado en todas las áreas estudiantiles.
Por tanto, ¿el sistema de exámenes necesita una minuciosa revisión o es suficiente con darles un 25% de tiempo extra?

El Dr. Rack opina que lo del tiempo extra resulta apropiado si se combina con otras medidas: “Para la gran mayoría es una compensación razonable, pues da tiempo para revisar todas las opciones y tomar una decisión. Además, saber que cuentas con unos minutos de más relaja al estudiante. Esta medida sería de gran ayuda si se complementara con asesorías en línea, pruebas orales y descansos entre preguntas”.

La Dra. Flohr coincide: “No se trata de cambiar todo el sistema, sino sencillamente de hacer ajustes razonables para lograr un ambiente con igualdad de oportunidades”.

Fuente | BBC

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