¿Estudiar y trabajar?

Muchos estudiantes cuentan con la suerte de tener familias que los apoyen económicamente a lo largo de su carrera universitaria. Pero ¿qué sucede con aquellos que necesitan –o desean- generar sus propios ingresos? He aquí algunos consejos sobre cómo equilibrar la universidad con el empleo.

Compatibilizar estudios y trabajo no es una opción fácil, aunque da mucha libertad

Compatibilizar estudios y trabajo no es una opción fácil, aunque da mucha libertad

 

Compatibilizar estudios y trabajo no es una opción fácil, aunque da mucha libertad

Hay familias que priorizan ayudar a sus hijos a lo largo de su carrera, y cuentan con los recursos suficientes como para costearles sus gastos mientras estén estudiando. Pero esto no siempre es así. De hecho, hay muchos estudiantes que tienen necesidad de un empleo, ya sea porque sus padres no cuentan con dinero para pagarles los estudios, o bien porque desean obtener independencia económica de sus familias.

Ventajas y desventajas

Para aquellos que estudian y trabajan hay algunas dificultades. Principalmente, no siempre es posible compaginar los horarios, especialmente si se trata de un empleo de tiempo completo y de una universidad con horarios de clase poco flexibles. Además, las –escasas- horas libres hay que consagrarlas obligatoriamente al estudio, con lo que se minimiza el tiempo de ocio dedicado a la vida social. Se corre el riesgo de que se superpongan compromisos importantes de uno y otro ámbito: ¿qué hacer si precisamente el día del examen el jefe convoca a una reunión urgente de personal?
Sin embargo, también existen puntos a favor de estudiar y trabajar. El hecho de disponer del propio dinero conlleva necesariamente libertad para tomar decisiones, y no rendirles cuentas a los padres. Uno aprende a organizar sus tiempos de otra manera, y lo que en un primer momento implica un gran esfuerzo termina reportando beneficios tales como mayor aprovechamiento de las horas efectivas de estudio. Finalmente, la posibilidad de independizarse de la familia a muchos les resulta un motivo más que válido para tomarse la carrera con más calma.

Algunas recomendaciones

He aquí ciertos consejos que pueden serte útiles si eres estudiante y también quieres trabajar:

1. Busca un trabajo de media jornada: No puedes sostener indefinidamente un ritmo de vida que implique quitarle horas al sueño cada vez que tienes que estudiar. Es preferible ganar menos dinero pero disponer de ciertas horas libres que te permitan asistir a clase y poder cumplir con tus obligaciones.
2. Organiza con claridad tus horarios: Evita los empleos con horarios rotativos que no te permitirán planificar tus clases. Dedica determinadas horas semanales al estudio, en lo posible en un ámbito fuera de tu casa (la biblioteca de la universidad es ideal para esto).
3. Anota tus gastos: En ocasiones tenemos la sensación de que el dinero “vuela”. Si llevas un control de lo que gastas en un mes determinado, te será más fácil calcular cuánto necesitas ganar para vivir.
4. Que tu patrón respete tus derechos como estudiante: Recuerda que corresponde que en tu empleo se te otorguen días por examen. Haz valer tu derecho y no desperdicies el tiempo que te puedas tomar para estudiar. Recuerda pedir en la universidad el certificado de examen correspondiente.

Teniendo todo esto en cuenta, no hay ningún motivo para que la carrera universitaria sea incompatible con un empleo. ¡Adelante!

  1. Tiene razón, muy buenos sus consejos. Quería saber si no tendría los nombres de algunos libros q hablen sobre el problema, y sobre otros factores q puenden perjudicar al estudiante. Se lo agradecería mucho.

  2. Ahí estoy yo trabajando los fines de semana. No es que gane una barbaridad, pero me da para mis cosas. Y se puede estudiar perfectamente 🙂

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