Estudiantes que viven solos: los quehaceres domésticos

Alquilaste un departamento pequeño pero cómodo, que te queda cerca de la universidad. Conseguiste ayuda de unos amigos para hacer la mudanza. ¿Y ahora? ¿Cómo organizar la nueva rutina en tu vida independiente?

Vivir solo también implica algunas responsabilidades

Vivir solo también implica algunas responsabilidades

Finalmente, has concretado la decisión de irte a vivir solo. Ya estás en tu nuevo hogar, con tus libros y apuntes embalados en cajas de cartón, un colchón en el piso, sin televisión y sin microondas. Y no podrías sentirte más feliz. Una vez superado el primer entusiasmo ante la recién estrenada independencia, caes en la cuenta de que debes hacerte cargo de una casa ahora, y que las responsabilidades que conlleva el vivir solo aumentan tanto como las satisfacciones. A no preocuparse: aquí te daremos algunas ideas sobre cómo organizar las tareas de la casa con una agenda apretada.

¿Qué comemos hoy?

Si eres de aquellos que llegaba a la noche tarde después de cursar, sabiendo que en el horno lo esperaba una porción más que abundante del pollo al horno de mamá, al principio te resultará duro acostumbrarte a tu nuevo régimen. Como estudiantes, no siempre sabemos cocinar, y aún cuando sabemos, pareciera que el tiempo nunca alcanza y vives a hamburguesas y a pastas.

Para no consumir todo tu presupuesto en comprar comida hecha, una buena recomendación es planificar por adelantado tu menú de la semana. Si tienes congelador puedes dejarte los platos ya preparados, guardados en recipientes herméticos y calentarlos en pocos minutos. Y si no, algunas cosas de todos modos se pueden dejar hechas: arroz, albóndigas, lentejas, salsas, tartas… de esta manera, no tendrás que ponerte a cocinar cuando llegues tarde.

Pago mis cuentas

Por supuesto has organizado tu presupuesto y puedes llegar a fin de mes pagando todas tus facturas. Sin embargo, tal vez no hayas considerado el tiempo que puede llevarte ir al banco cada vez que haya que abonarlas. Si no estás atento a las fechas de vencimiento, te cobrarán recargos. Aún peor, podrían cortarte un servicio. Para ello, lo mejor es pagar las facturas por débito automático, y olvidarte del tema. Otra posibilidad es efectuar el pago por teléfono o por Internet; de esta manera sólo te tomará unos segundos.

Día de limpieza

Si bien es cierto que “tu casa, tus reglas”, tampoco puedes dejarte estar y vivir entre el desorden y la suciedad. Debes organizarte para periódicamente limpiar el departamento, tirar papeles viejos, llevar la ropa al lavadero y acomodar las pilas de papeles que suelen proliferar en los apartamentos estudiantiles. Lo mejor es proponerte un día fijo para dedicárselo a la limpieza, pero procurar además mantener todo lo más limpio posible: pasa un trapo por la mesada después de lavar, barre el piso a diario, dobla la ropa y guárdala en el armario en lugar de amontonarla en el sofá. De esta manera, todo se mantendrá más prolijo y la limpieza general te llevará menos tiempo.

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