Estudiantes que viven solos: elegir la nueva vivienda

Irnos a vivir solos es una decisión muy importante, y no menor es la de elegir nuetsra nueva vivienda. He aquí algunos consejos a tener en cuenta cuando busques apartamento.

Elegir una vivienda puede suponer un quebradero de cabeza

Elegir una vivienda puede suponer un quebradero de cabeza

Finalmente, después de mucho sopesar las distintas alternativas y las consecuencias de nuestra decisión, hemos decidido irnos a vivir solos. Contando con el apoyo de nuestra familia –y, de ser posible, de una contribución monetaria que nos permita empezar- ya comenzamos a buscar nuestra nueva vivienda. Hay que tener mucha paciencia en esta etapa, porque la ansiedad por concretar nuestra independencia puede terminar por jugarnos una mala pasada.

En efecto, es preferible demorar la mudanza hasta tanto no encontremos un lugar que mínimamente satisfaga nuestras expectativas y necesidades. De lo contrario, en lugar de disfrutar el vivir solos, terminaremos por padecerlo.

Ubicación, ubicación, ubicación

Las tres condiciones elementales para los corredores de bienes raíces se sintetizan en ésta: ubicación. Lo primero y principal al elegir tu nueva casa es saber dónde está localizada: qué servicios de transporte público tienes, cuál es la seguridad del vecindario (especialmente si eres una chica y vas a estar regresando tarde por la noche), a qué distancia queda de tu trabajo y de la universidad y cuánto tiempo de viaje tienes.

¿Cuánto va a costar?

Además del alquiler, debes tener en cuenta que estarás pagando servicios tales como la luz, el gas, el agua, el teléfono, banda ancha, etc. Haz bien las cuentas, procurando redondear siempre para arriba. Algunos gastos pueden recortarse, por ejemplo, si decides no tener una línea telefónica y conservar tan sólo el móvil, o utilizar Internet en la biblioteca de la universidad para no pagar el servicio todos los meses.

En esta etapa de tu vida, detalles tales como la luminosidad del departamento, si tiene o no tiene balcón o si cuentas con calefacción central, son tan sólo detalles. Sí debes averiguar muy bien los gastos fijos de mantenimiento y saber si varían según las estaciones del año (por ejemplo, si en invierno aumentan por la calefacción).

¿Tengo la posibilidad de elegir?

Desde ya, en ocasiones no tenemos elección, o no vale la pena: si justamente acaba de desocuparse una vivienda de nuestros padres que ellos tenían en alquiler y nos la ofrecen gentilmente, no importa si es pequeña o si es un quinto piso sin ascensor. Lo mismo ocurre si quien nos alquila es un familiar o un conocido, quien seguramente nos hará un buen precio que compense las falencias del lugar. En casos así, no debemos dejar pasar la oportunidad. Y, por supuesto, es fundamental ser agradecidos y cuidar la vivienda tan bien como si fuera nuestro, o aún mejor.

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