El consumo de alcohol ¿favorece el estudio?

Una investigación realizada en la República Argentina por la Universidad Nacional de Córdoba arrojó resultados sorprendentes: el consumo de alcohol favorece los vínculos con los compañeros de estudio, fortalece la permanencia en los estudios universitarios y aleja de otras adicciones.

Según esta investigación, el alcohol es hasta beneficioso para centrarnos en nuestros estudios

Según esta investigación, el alcohol es hasta beneficioso para centrarnos en nuestros estudios

Según esta investigación, el alcohol es hasta beneficioso para centrarnos en nuestros estudios

Un equipo interdisciplinario de investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), en la República Argentina realizó un estudio para comprobar la relación de los estudiantes universitarios con el alcohol. El interrogante que se utilizó como disparador de este estudio fue: “Los estudiantes universitarios que consumen alcohol, ¿son sólo usuarios o potenciales adictos?”. Desde hace un año la universidad indaga la relación de los jóvenes con las bebidas alcohólicas y el papel de la universidad como espacio de contención de las adicciones.

De acuerdo a este estudio exploratorio, todos los estudiantes consumen bebidas alcohólicas y éstas se constituyen en un medio para fortalecer las relaciones con sus pares.

Resultados firmes para un tema delicado

El consumo de alcohol es para los jóvenes una forma de afianzar los vínculos que se inician en el aula. Pero el dato más curioso de este estudio es, tal vez, que el aspecto central del consumo está depositado en la contención, lo que contribuye a alejar a los estudiantes de otras adicciones y a no abandonar los estudios.

Según explica Adriana Sismondi, antropóloga y miembro del equipo que presentó las conclusiones preliminares del estudio en el Foro de Educación y Psicología que tuvo lugar en la Facultad de Psicología de la Universidad de Córdoba, “el consumo es un modo de relacionarse y compartir, que relaja los frenos inhibitorios y facilita la aproximación. Este uso social también los lleva muchas veces a emborracharse”.

Otro aspecto importante sobre el cual indagaron los especialistas es el lugar que ocupa la universidad al momento de revertir estas prácticas que pueden perjudicar la salud y el rendimiento académico de los estudiantes. La investigadora mencionada afirma que “es importante determinar si la vida universitaria expulsa a quienes tienen inconvenientes con sustancias adictivas, o por el contrario, es un espacio de contención que inhibe los consumos problemáticos”.

Hebe Rigotti, otra de las especialistas que participó de este trabajo de investigación, afirmó que los estudiantes, especialmente los que recién ingresan a la universidad, no se sienten contenidos en el ámbito universitario y esto les dificulta la participación en la vida universitaria. “La universidad es para ellos cosas concretas, como el grupo de estudio o sus vínculos más directos, no hablan de estructura de servicios ni organización funcional”, afirma la especialista.

Ambas especialistas concuerdan en que la situación se revierte cuando los estudiantes pueden formar parte de un grupo. El grupo actúa como “sostén”. Cuando el estudiante siente que forma parte de un grupo, puede afrontar con mayor éxito la sensación abrumadora del anonimato que impone el ámbito universitario.

Cuando el estudiante logra este sentido de pertenencia, se compromete con los estudios y con su desempeño académico. De este modo, el consumo de alcohol que en un primer momento es el “puente” hacia la integración, debe ser autocontrolado para poder desarrollar con éxito las actividades académicas.

Beber y estudiar

El trabajo analizó las representaciones y las actitudes de más de 300 alumnos de primer a quinto año de la carrera de Psicología frente al consumo de alcohol, y cómo influye en las relaciones cotidianas, los compromisos de trabajo y el rendimiento académico.

La mayoría de los estudiantes encuestados comenzaron a consumir bebidas alcohólicas a partir de los 14 o 15 años. En cuanto a la ingesta actual, la mayoría reconoce que “beben para sentirse bien entre sus amigos”; un porcentaje menor admite que lo hace por necesidades personales, tales como tristeza, inseguridad y sentimientos de insatisfacción.

La investigación determinó que los estudiantes conocen los riesgos que implica el consumo excesivo de bebidas alcohólicas, pero continúan haciéndolo. Los factores que explican esta contradicción están determinados por la presión del grupo de pares y la asociación del alcohol con la “noche” y la diversión.

También se detectaron otras contradicciones. Los estudiantes encuestados tienen una percepción positiva de su rendimiento académico, a pesar de que la mayoría se encuentra atrasada en el cursado de la carrera en un promedio que oscila entre 2 y 3 años y reprueban casi el 50% de los exámenes.

Las conclusiones de esta investigación son confusas. Rigotti afirma que “si pueden frenar frente al compromiso académico, no se los puede considerar adictos, y este comportamiento no tendría influencia en su paso por la universidad”. Tampoco se pudo probar la relación entre el consumo de alcohol y los bajos resultados académicos, ya que los estudiantes afirman que no consumen alcohol cuando tienen que rendir exámenes.

En síntesis

El consumo excesivo de bebidas alcohólicas por parte de los jóvenes es un problema que afecta a muchas sociedades de distintos países. El verdadero problema no es que los jóvenes consuman alcohol, sino que este consumo se convierta en una conducta adictiva que no se pueda controlar.

La integración a la vida universitaria es un aspecto de fuerte impacto en la permanencia del estudiante en la universidad y en su desempeño académico. Consolidar una posición dentro de un grupo de pares es el paso fundamental para lograr esa integración, y existen diversos caminos para lograrla. Tal vez, el consumo de alcohol sea uno de ellos, pero si miramos un poco a nuestro alrededor, seguro encontraremos muchos ejemplos que nos demuestran que son mucho mayores los riesgos que los beneficios.

  1. Toda la vida oyendo que el alcohol es malo… ¡¡otra ronda!!

  2. Realmnente esto es locura, donde quedaron los buenos habitos de estudio???? nunca lei esto en la materia metodologia del estudio

  3. Me pareció un articulo excelente.

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