Cosas en las que un estudiante no debe gastar dinero

Existen ciertos gastos en los que los estudiantes suelen incurrir. Muchos de estos son evitables, y cada estudiante debería procurar moderarse en los mismos.

La economía de los estudiantes no suele ser para tirar cohetes

La economía de los estudiantes no suele ser para tirar cohetes

Como estudiantes, no siempre disponemos de todo el dinero que quisiéramos para nuestros gastos. Si bien existen ciertas cosas en las que vale la pena invertir, hay otro tipo de gastos en los que solemos incurrir y no debe gastar dinero. Por lo tanto, si eres estudiante y quieres cuidar de tu dinero, procura no incurrir en alguno de los siguientes gastos, y de ser inevitables, intenta gastar con la mayor moderación posible.

Fotocopias
Muchos estudiantes dedican buena parte de sus ingresos a fotocopiar capítulos enteros de libros, sin darse cuenta de que tienen acceso a los mismos desde la biblioteca de la universidad. Si bien estos estudiantes sostienen que prefieren disponer del material de estudio para poder subrayar y anotarlo, lo cierto es que gran parte de las fotocopias podrían ahorrarse con una lectura detenida y la confección de unas buenas fichas bibliográficas. De esta manera, no solamente se está ahorrando dinero, sino optimizando el tiempo dedicado a estudiar. Además, fotocopiar en exceso sólo sirve para acumular papeles, pues lo cierto es que gran parte del material fotocopiado no se relee.

Café tras café tras café
Pocas cosas resultan más adictivas que el café en las épocas de examen. Y lo cierto es que la angustia previa a las evaluaciones se amortiza pasando largas horas en un bar estudiando con amigos. Sin embargo, exagerar con las tazas de café no solamente nos hace daño al estómago y a los nervios, sino también a nuestro bolsillo. Por lo tanto, si sabes que tienes tendencia a beberte buena parte de tus ingresos, procura reunirte a estudiar en casas de compañeros, en la biblioteca o en cualquier otro ligar donde no vayas a tentarte con el café ni a gastar tanto dinero. Lo mismo vale para los estudiantes que fuman, mal hábito que se acrecienta con los nervios previos a los exámenes.

Clases de apoyo
Salvo una ocasión muy especial (estás por rendir por tercera vez aquel examen que ya has reprobado anteriormente, y aún hay un tema que no terminas de comprender), un estudiante universitario no debería gastar mucho dinero en clases particulares. Es fundamental poder establecer uno mismo rutinas y hábitos de estudio, sin depender de una persona al lado nuestro que nos vaya explicando todo. Lo mismo vale para los estudiantes secundarios, pues el hábito de recurrir en cada oportunidad al profesor particular y a sus clases de apoyo dificultan que nos esforcemos en aprender por nosotros mismos.

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