Consejos para estudiantes que piden préstamos

Un préstamo universitario es la única manera que tienen muchos estudiantes de pagarse sus estudios. Sin embargo, los préstamos pueden prestarse a estafas y ser difíciles de pagar. Qué tienes que saber antes de embarcarte en uno.

No es fácil obtener un préstamo siendo estudiante

No es fácil obtener un préstamo siendo estudiante

Para muchos estudiantes, asistir a la universidad implica un presupuesto que está por fuera de sus posibilidades: ya sea por tener que pagar sus estudios, o bien un alquiler, libros, seguro médico, etc. Recurrir a un préstamo es, entonces, la única opción.

Sin embargo, poder pagar sus préstamos puede representar un sacrificio muy grande y algunos tienen dificultades para salir adelante, incluso una vez obtenido el título universitario. Para que ello no ocurra, hay algunos consejos que conviene tener en cuenta a la hora de planificar nuestro presupuesto.

A la hora de pedir un préstamo

Es importante recurrir primero a becas estatales o de la propia universidad antes que a un prestamista privado. Si bien la segunda opción puede parecer más fácil –ya que las becas requieren ciertas condiciones, como por ejemplo, mantener las calificaciones sobre determinado promedio-, terminaremos pagando muy caros los intereses y hasta es posible caer en las manos de un estafador inescrupuloso. Averigua diferentes presupuestos antes de decidirte por uno y siempre recuerda pedir referencias del prestamista antes de embarcarte en un préstamo, así sabrás con mayor seguridad si es de fiar.

No pidas más de lo estrictamente necesario: recuerda que los intereses que pagarás mañana no justifican la mayor comodidad que pueda darte hoy un préstamo más grande. Es preferible que trabajes, al menos medio tiempo, de manera que dependas solamente en parte de la financiación, la beca o el préstamo. De la misma manera, pedir un préstamo a pagar dentro de diez años puede parecerte una mejor opción al ver que las cuotas son más chicas y accesibles, pero terminarás pagando mucho más en concepto de interés.

Cuidando tu bolsillo

Es importante que seas tú mismo el que controla al prestamista: ten todos los papeles al día y revisa la letra chica para evitar costos ocultos. Mantente en contacto con el prestamista y no ignores tus dificultades si en algún momento tienes problemas para pagar el préstamo: es preferible ponerlo sobre aviso si vas a demorarte con los pagos para evitar problemas mayores más adelante.

No proyectes conseguir un nuevo préstamo o apoyarte en otro el día de mañana: debes hacer lo necesario para producir el dinero que necesites para pagar el préstamo, y esto implicará sacrificios, como recortar tus gastos, dejar de tomarte vacaciones o de salir todos los fines de semana, y trabajar más horas en cuanto te gradúes, pero a la larga agradecerás recuperar tu independencia. En definitiva, la educación superior es una inversión en tu futuro.

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