Cómo afrontar con éxito los exámenes

Algunos alumnos creen que solo con asistir regularmente a clases y quedarse sin dormir una o dos noches, podrán afrontar un examen con éxito. Si bien es cierto que esto es válido para algunos, para la mayoría es necesaria una organización sistemática y regular que le permita no solo adquirir mejor los conocimientos, sino también encarar los exámenes con una menor dosis de estrés.

El mejor consejo para afrontar un examen es estudiar bien

El mejor consejo para afrontar un examen es estudiar bien

Cuando todos los aspectos y variables de una situación se encuentran “bajo control”, se reducen notablemente los niveles de ansiedad.

Fase previa

Para llegar en buena forma a un examen es necesario prestar atención a ciertos componentes, tales como:

-¿Tengo todo el material que necesito para preparar el examen? (programa de la cátedra, carpeta, apuntes, libros, trabajos prácticos, etc.)
-¿Conozco la fecha y horario del examen? (consultar los tablones, a los compañeros, verificar)

Despejadas estas dos cuestiones básicas, pero fundamentales para encarar el resto de la tarea con tranquilidad, es necesario organizar los tiempos y espacios para el estudio:

-Buscar un lugar tranquilo para estudiar. Un ambiente ordenado, ventilado y con buena iluminación (natural o artificial) ayuda a la concentración. Es preferible que esté alejado de “fuentes distractoras”, tales como el televisor, videoconsolas, ruidos, etc. Algunos logran mejor nivel de abstracción en la intimidad de su cuarto, mientras otros prefieren un parque o un bar. No existe una regla universal. Es importante conocer qué tipo de ambiente es más favorable para nuestra propia concentración.

-Planificar los tiempos. Si se deja todo para último momento, es probable que no se llegue a poder abarcar todo el contenido. Comenzar a estudiar con tiempos previos razonables (esto depende de la complejidad de la materia y la cantidad de materiales que tengamos que leer y elaborar para la misma) nos ayudará a llegar con comodidad a la fecha prevista.

-Alternar tiempos de estudio con tiempos de descanso. Los especialistas recomiendan períodos de 50 minutos de estudio, con intervalos de 10 a 15 minutos de descanso o distracción. En los períodos de descanso se puede caminar, hacer ejercicios de respiración o de estiramiento, o simplemente, conversar con otras personas.

-Elegir la hora del día en la que se está en mejores condiciones. Algunas personas logran mayor atención y concentración por la mañana, mientras que para otras es indispensable el silencio de la noche. Conocer cuál es la hora del día en la que mejor podemos encarar esta tarea nos ayudará a obtener un buen rendimiento del tiempo utilizado.

-Hacer ejercicio físico en la época de exámenes. El ejercicio físico aumenta el flujo de sangre al cerebro y hace que se liberen endorfinas; por lo tanto, contribuye a una mayor capacidad de concentración y disminuye el estrés.

Preparando el examen

-Es aconsejable estudiar con el programa de la cátedra “en mano”. Aunque se conozcan los contenidos a estudiar y se disponga de todos los materiales necesarios, el programa nos indica el ordenamiento que el profesor le ha dado a su cátedra, su lógica interna y será un instrumento muy valioso para abordar los materiales de estudio.

-Leer con atención títulos y subtítulos de los materiales de estudio. Esta primera lectura nos ayudará a introducirnos en el contenido.

-Buscar los conceptos “clave” de cada texto a estudiar. Analizarlos, compararlos, explicarlos con palabras propias y relacionarlos con conocimientos previos.

-Hacer resúmenes. Cada persona tiene su propio estilo y es necesario encontrar aquel que mejor sirva a nuestro propósito: escribir notas propias al margen, subrayar, hacer redes o mapas conceptuales, esquemas, cuadros sinópticos, cronologías, etc.

-Si el examen se hace de forma oral – expositiva, es conveniente recitar en voz alta. En una primera fase, con el apoyo de los resúmenes elaborados previamente, y luego, sin apoyo. Si el examen será escrito, desarrollar por escrito los diferentes temas.

Durante el examen

Recomendaciones generales

-Descansar adecuadamente la noche anterior. Una mente despejada está más abierta a resolver situaciones. El cansancio provoca “embotamiento” y no permite pensar ni ordenar ideas con claridad.

-Asegurarse de tener todos los materiales necesarios para el examen: documento, libreta universitaria, materiales a presentar (si los hubiera), apuntes para repasar, otros instrumentos (calculadora, por ejemplo)

-Llegar al examen con tiempo.

-Evitar conversar sobre el examen con los compañeros para evitar confusiones y el contagio de la ansiedad.

Recomendaciones para exámenes escritos

-Leer todas las preguntas y asegurarse de comprenderlas. Leer más de una vez, si fuera necesario.

-Interpretar la consigna: describir, sintetizar, explicar, argumentar, definir, comparar. No son sinónimos. Cada una de estas palabras dentro de una consigna tiene un significado diferente. Hay que asegurarse de responder exactamente lo que se le está pidiendo en cada caso.

-Comenzar a responder las preguntas más fáciles o en las que estamos más seguros. Luego continuar con aquellas que nos han presentado dudas o dificultades.

-Hacer un desarrollo de cada respuesta en forma ordenada y concisa. El profesor que debe corregir el examen no es precisamente un “lector colaborativo”; es decir, no está interesado en “adivinar” lo que está escrito ni en descubrir la lógica intrínseca del pensamiento de cada alumno, ya que es probable que tenga que corregir cerca de 400 o 500 exámenes. Por lo tanto, es aconsejable mantener una caligrafía legible, contestar exactamente lo que se pregunta y facilitar la lectura de la respuesta ordenando las ideas. Para cada respuesta se puede intentar un esquema de “introducción – desarrollo – conclusión”

-Para exámenes de opción múltiple: leer cada pregunta o afirmación y tratar de responderla antes de ver las opciones; confiar en el “instinto” (generalmente, es lo correcto); no intentar “adivinar” (generalmente no funciona)

-Revisar el examen antes de entregarlo: es importante hacer una última lectura antes de entregar el examen, asegurándose del contenido y del formato.

Recomendaciones para exámenes orales

-Respirar adecuadamente

-Pronunciar correctamente y articular las palabras.

-Evitar el uso de “muletillas”

-Evitar movimientos corporales, especialmente, de manos.

-Si se desarrolla espontáneamente un tema, ordenar las ideas del discurso (el esquema “introducción – desarrollo – conclusión” aquí también es válido)

-Si se responde a una pregunta realizada por el profesor o el tribunal examinador, tomar unos segundos antes de contestar, aún cuando se esté muy seguro de la respuesta. Estos segundos servirán para ordenar mentalmente la forma en que se desarrollará la respuesta.

  1. bueno muichas gracias x estos concejitos que
    son medio boludos pero en realidad hay que tenerlos encuanta y nho alcanza xcon que esten en el subconciente

  2. Cristy García 11 mayo 2015, 2:49 am

    Gracias por la información, me es de mucha utilidad en especial ahora que estoy por realizar mi exámen a la Universidad.

  3. ¡Hola Cristy! Muchas gracias por comentar, nos alegra mucho que te sirva la información. ¡Mucha suerte en tu último examen de carrera! Seguro que te sale genial. Un abrazo,

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