Cine y educación: La Ola

La película “La ola” (Die Welle) ha provocado una fuerte reflexión en los países en los que se ha estrenado. Sin parecer tener las características típicas que llevan a una película a convertirse en lo más taquillero del año, La Ola presenta una situación crítica, e incómoda, en el sentido movilizador y profundo de la palabra.

Una vez más abordamos la temática que vincula al cine y a la educación. En esta ocasión, la película La Ola retrata una trama basada en una historia real, lo que convierte a este filme en una realidad espeluznante, atemorizante y desde ya, portadora de preocupaciones.

Fotograma de la película La Ola

Fotograma de la película La Ola

La trama

Todo comienza con una suerte de experimento. En una escuela se dictarán cursos que enseñaran las distintas formas de poder político. Un profesor lleva contento una camiseta de los ramones y conduce con la música bien fuerte: le toca explicar anarquía. Los alumnos ya se han apuntado para los diferentes modelos y todo marcha a la perfección. Sin embargo, al llegar a la escuela le informan que los planes han cambiado: debe dejar la clase de anarquía y hacerse cargo de otra, que no es de su agrado: autarquía.

Como si hubiese recibido un baldazo de agua fría y sin demasiada preparación se dispone a dar una clase rutinaria sin demasiadas ganas. Pero de pronto sucede algo aparentemente imprevisto. Ante la solicitud de la descripción del concepto y la propuesta de buscar este tipo de regímenes autoritarios en el pasado algunos alumnos sienten que es una experiencia superada. El nazismo como tal no es visualizado como algo con posibilidades de retorno para los alumnos que se animan a participar. Pero tanta seguridad lleva a la duda ¿realmente no es posible que reaparezca el germen de un régimen del estilo? Ciertamente el profesor decide comprobarlo.

Identidad

Comienza a gestarse entre los estudiantes una peligrosa célula. Bajo el argumento de la unidad, del malestar por fuera del grupo, de los abusos a manos de “los otros” y de la necesidad de unirse para ser más fuerte una perfecta célula fascista cobra vida dentro de la escuela. El profesor, sigue su experimento sin darse cuenta que este grupo va mucho más allá del espacio áulico. Los límites se confunden y se vuelven difusos. Hay quienes nunca habían sentido tan vivamente la sensación de pertenencia, de estar dentro de algo, de formar parte.

El malestar, la nueva idea de unión y un sinfín de reglamentos y códigos nuevos se conforman como un explosivo.
Ciertamente la película plantea una enorme cantidad de situaciones que vale la pena repensar. Sabiendo que el futuro no está a salvo del pasado solo por pertenecer a otro tiempo sino que es una construcción y un trabajo diario de todos los seres humanos por crear una identidad manteniendo siempre el respeto por le prójimo.

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