Cine y educación: El Club de los Poetas Muertos

Se han cumplido 20 años desde que el estreno de La Sociedad de los Poetas Muertos marcara un antes y un después en las películas sobre maestros inolvidables.

Cartel de El Club de los Poetas Muertos (filmaffinity.com)

Cartel de El Club de los Poetas Muertos (filmaffinity.com)

Cuando se piensa en los profesores que el cine ha arrojado, es imposible no recordar al señor Keating de Robin Williams, en El Club de los Poetas Muertos. Si bien la cinta ha recibido críticas dispares, tiene planteamientos sumamente válidos respecto de los cuales vale la pena reflexionar.

La visión de una institución

El discurso con el cual el director recibe a los muchachos que llegan a la Academia Welton es sumamente significativo, ya que en él se sintetizan los valores que la institución pretende transmitir. En el caso de la película, los cuatro pilares de esta academia son la tradición, el honor, la disciplina y la excelencia. Esto se traduce en una educación rígida en la cual los muchachos no tienen permiso para pensar por sí mismos ni decidir acerca de sus vidas.

Por supuesto, para el propósito del argumento se ha exagerado el dogmatismo de una institución educativa tradicional, así como la figura del director, para contraponerlo al liberal docente de literatura que encarnó Williams.

Pensar por sí mismos

El profesor Keating les cambia la vida a los alumnos, no simplemente por hacerlos leer poesía, sino al quitar las estructuras que han venido sosteniéndolos desde que tienen memoria –ya sea en la escuela o en sus familias-. En síntesis, lo que el docente quiere hacer es enseñarles a pensar por sí mismos. No sólo se preocupa por transmitir contenidos sino por formarlos como personas.

Ejercicios como hacerlos pararse sobre el escritorio –para que observen las cosas desde otro ángulo- o hacerlos patear balones de fútbol mientras recitan poesía, les sirven a los chicos para sacar la literatura de su acartonamiento y entenderla como parte integral de sus vidas. Esto se refleja en las reuniones que organizan reviviendo el Club de los Poetas Muertos.

Otro tema fuerte sobre el que gira esta película es la presión de la familia al elegir una carrera para toda la vida. La presión puede llegar a arruinar la vida de los adolescentes, que aunque no parezca así, aún dependen en buena medida del apoyo de sus padres. Si bien al principio el joven Todd parece el más débil y más propicio a sucumbir, es el en apariencia fuerte Neil quien paga más caro el desafío a sus padres.

Con ello, la cinta refleja que un docente puede influir en nuestra vida, pero nunca tanto como la propia familia de origen. Y que los padres terminan por lamentarse cuando presionan a sus hijos para que sigan un camino que no sea el que ellos mismos eligieron.

Leave a Reply

Your email address will not be published.

Suscríbete a nuestro newsletter!
Suscríbete