Carreras de familia

Elegir la misma carrera que otros miembros de la familia no tiene por qué ser necesariamente bueno, ni por qué ser necesariamente malo. Lo importante es saber que la decisión es tomada por el estudiante, más allá de que el interés pueda haber surgido en el interior del hogar. En este artículo nos dedicamos a pensar en este tipo de cuestiones.

Elegir la misma carrera no es ni bueno ni malo

Elegir la misma carrera no es ni bueno ni malo

Elegir que carrera queremos estudiar definitivamente no es una tarea sencilla. Miles de dudas y opciones comienzan a aparecer al finalizar el ciclo lectivo previo a la universidad. Muchas son las formas de enterarse qué carreras existen, que facultades y que universidades.

Hay cursos que se dedican a orientar al estudiante, departamentos de carreras que se encargan de explicar contenidos, incumbencias y salida laboral de cada de ellas y demás instancias que ofrecen información al estudiante. Sin embargo hay una variante que puede llegar a ser fundamental en este proceso de selección: la familia.

Herencia universitaria

Suele suceder que encontramos familias donde una buena cantidad de miembros se dedican a la misma carrera.
Esta costumbre se encuentra muy frecuentemente relacionada con las carreras más clásicas como medicina o derecho, aunque no es totalmente determinante. Muchos son los hijos que deciden seguir la misma carrera que sus padres, sus tíos o sus hermanos y esto, en sí mismo, no tiene por qué estar mal o bien. Es simplemente una variante más en todas las que influyen en la selección de una profesión.

Es por ello que es necesario hacer un hincapié fundamental en que realmente sea así, una variante más, que no hay por qué subestimar pero que tampoco debe ser lo más determinante.

Un rumbo conocido

Al seguir la misma carrera que otro miembro de la familia pareciera que hay un camino algo más allanado, sin embargo no es tan así. Cada miembro hace su recorrido indefectiblemente de manera individual. Sí es cierto que lo que puede suceder es que la contención o la ayuda que pueda surgir desde dentro de la familia puede que sea mucho más fuerte ya que ante algún tema dificultoso quienes hayan atravesado esa instancia podrán ser de gran ayuda en este sentido.

Sin embargo, no hay que perder de vista que lo más importante que puede brindar un contexto familiar, es justamente eso, un contexto de apoyo y contención, mucho más allá del contenido.

El rumbo propio

Es verdad que crecer en una casa donde hay uno o más miembros de una profesión puede acercarnos a un interés especial por dicha materia, y esto no es nada malo. Lo importante, para cada uno, es saber que estamos armando un rumbo propio, que si bien puede ser similar, parecido o compartido con la familia, es nuestro en lo más particular, estando seguros de que lo hemos elegido por convicción y no por asociación.

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