Avatar, la analogía ecológica de la Tierra

La última pelicula de James Cameron, Avatar, una película que recibió opiniones muy dispares, pero que innegablemente fue en su momento un auténtico espectáculo visual. Sin embargo, hoy no trataremos este tema, hoy os hablaremos del mensaje ecológico que guarda Avatar. Hace dos días se celebraba el Día Mundial de la Ecología, por eso, hoy conmemoramos este día dentro de la sección de cine para reflexionar.

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Fotografía de los montes Huang, las Montañas Aleluya en Avatar

La sociedad cada vez está más sensibilizada con el futuro de la Tierra. El consumismo ha acarreado consecuencias muy nocivas para el planeta y por lo tanto a nuestro futuro.

La crisis energética de Avatar

El planteamiento de la película expone un planeta Tierra en el año 2154 con una grave crisis energética, por lo que es necesario buscar fuentes de energía en otros lugares. Ese objetivo lo encontraron tres décadas antes en Pandora, donde extraen un mineral muy extraño al que llaman en la Tierra Unobtainium. Pandora es un satélite que orbita en Polifemo, un planeta gaseoso y gigante.

No se habla de las razones de la crisis energética que sufre el planeta, lo dejan para la imaginación del espectador. No obstante, los seres humanos, al descubrir la solución para esta crisis, establecimos, sin ningún escrúpulo, una colonia minera en Pandora. Es decir, comenzamos una invasión con el único objetivo de extraer algo que les pertenece.

El satélite Pandora

Para explotar este nuevo mundo, la Administración para el Desarrollo de los Recursos invierte billones de dólares. Entre sus proyectos está el Programa Avatar para llegar a Pandora y tener un contacto directo con sus habitantes, los Na’vi. Este lugar posee una alta toxicidad para la vida humana, por lo que se crean cuerpos muy similares a los de ellos para que los seres humanos puedan controlarlos a conveniencia.

La idea es que uno se infiltre en su clan para conocerlos, y por lo tanto controlarles e incluso derrotarles. El elegido en este caso es Jake Sully, un ex marine parapléjico, que gracias a Avatar podrá volver a utilizar y sentir sus extremidades inferiores. Jake se infiltra en Pandora con un cuerpo biológico que funciona de forma remota y combina ADN humano con ADN Na’vi.

Pandora es un lugar donde sus habitantes tienen un respeto por el entorno natural jamás visto en la Tierra. En contraposición, está nuestro planeta que sufre una grave crisis energética. La historia siempre se repite, los seres humanos encuentran la solución en otro lugar y hacen todo lo posible para conseguirla. De hecho, en nuestro planeta ocurre constantemente, pueblos indígenas que son despojados de sus hogares, pues viven en zonas estratégicas, ya sea por el petróleo, los minerales o la madera.

Avatar es otro ejemplo de un cine que educa.

Foto | Arne Hückelheim | Commons.wikimedia.org

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