¿Estudiar bellas artes o diseño?

Si los intereses de un estudiante incluyen el gusto por las imágenes, la estética, los juegos de luces y sombras, el contraste, los colores, etc. dos carreras que vale la pena considerar son la de diseño (ya sea gráfico, de indumentaria, de imagen y sonido, etc.) o bien una carrera artística.

Al finalizar la escuela media, no siempre se tiene en clara la propia vocación. Muchas veces los estudiantes no tienen ni la más remota idea de qué seguir estudiando. Y hay muchos otros que, aún sabiendo que sus intereses están encaminados hacia cierta dirección, no saben muy bien cómo aplicarlos. El problema es que no siempre la orientación vocacional que se da en la escuela es la respuesta a nuestras dudas, ya que nadie puede dictaminar exactamente qué nos conviene estudiar, nadie puede tomar esta decisión por nosotros mismos. Por ejemplo, arte o diseño: estas carreras tienen tantas diferencias como semejanzas. ¿Cómo decidirse por una o por otra?

Estudiar diseño o arte, una difícil decisión

Estudiar diseño o arte, una difícil decisión

El diseño: objetivos claros y estética de la vida cotidiana

Una carrera de diseño te garantiza salir con una profesión de la que probablemente puedas vivir durante toda tu vida. A la hora de –por ejemplo- diseñar una campaña gráfica, no importa si estás inspirado o no, es tu trabajo y sencillamente lo haces. Por supuesto, aplicarás conceptos de estética que harán que lo que produzcas no sólo sea profesional, sino también bello y gratificante.

Inclínate hacia el diseño si estás dispuesto a producir persiguiendo objetivos concretos, que tal vez se aparten de tus propias ideas sobre un determinado concepto (después de todo, trabajas en función de los pedidos de tus clientes). También si te interesa trabajar con tecnologías modernas como los programas más novedosos de software, sin importar que no te ensucies las manos con carbonilla (aunque deberías estar dispuesto a hacerlo llegado el caso).

El arte: amor a la propia vocación ante todo

Una carrera artística cuenta con la desventaja principal de que estudiar mucho no te garantiza poder vivir de lo que haces. Para llegar lejos en el mundo del arte es necesario mucho sacrificio, tener los contactos adecuados y bastante suerte, además de tu talento. Pero puedes reorientar tus saberes si estás de acuerdo con trabajar como ilustrador, por ejemplo, o bien como docente de arte en una escuela, mientras persigues tu vocación de crear cosas bellas.

Inclínate hacia el arte si es lo que más amas en la vida (aún más que poder vivir de tu oficio), si estás dispuesto a hacer trabajos no siempre relacionados con tu carrera y si adoras trabajar con materiales diversos. El arte, ante todo, sigue siendo una cuestión de vocación, de amor y de perseguir nuestros sueños, por más que no sean lucrativos.

Foto | Fotolia.com

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