Una investigación de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, reveló que la memoria y la atención pueden mejoran hasta un 20% más luego de pasar una hora en contacto con la naturaleza o simplemente dando un paseo por un parque.
Caminar por un parque en un día soleado, sentarse sobre el césped e, incluso, mirar imágenes de la naturaleza contribuye a mejorar el rendimiento cuando estamos atravesando un momento de “fatiga mental” (en épocas de exámenes, por ejemplo). Éstas son las conclusiones a las que arribó un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan, en Estados Unidos, y que fuera publicada en la edición de diciembre de Psychological Science. De este modo, se confirma la teoría popular de que es bueno salir a tomar aire o dar una vuelta para despejarse.
Los autores de este estudio, Marc Berman, John Jonides y Stephen Kaplan, de la facultad de Psicología de la Universidad de Michigan, consideran que los resultados obtenidos demuestran que estas sencillas actividades al aire libre contribuyen a mejorar la memoria y la atención. Berman señaló que “interactuar con la naturaleza puede tener efectos similares a la meditación”, lo que comprobaron a partir del experimento realizado para demostrar el efecto positivo de esta interacción para mejorar los procesos cognitivos.
Comprobado científicamente
Los participantes en el ensayo – estudiantes de la Universidad de Michigan – tuvieron que caminar por el campus universitario, por el jardín botánico, por un parque de la ciudad, y realizar diferentes recorridos urbanos. El estudio reveló que los que caminaron en el parque mejoraron su memoria de corto plazo en un 20 por ciento; sin embargo, no se logró el mismo efecto en los que lo hicieron por la zona urbana.
Según los científicos, las distracciones y el ruido habitual de la ciudad son estimulantes para las personas, pero los lleva a consumir mayores niveles de atención y memoria, mientras que la naturaleza tiene un efecto calmante y regenerativo en las personas. Incluso, y siempre de acuerdo a esta investigación, estar en contacto con la naturaleza también puede tener beneficios en el tiempo de recuperación de pacientes con cáncer.
Berman destacó también que los beneficios se manifestaron en igual medida tanto para los que realizaron la experiencia con altas o muy bajas temperaturas. “La única diferencia fue que los participantes disfrutaron más las caminatas de primavera y verano que en los días fríos de invierno”, señaló el científico. También se constató que se produce el mismo efecto al observar imágenes: las imágenes de la naturaleza provocaron altos niveles de relajación y favorecieron la concentración.
En síntesis
En épocas en las que estamos sometidos a mayores presiones y fatiga mental, como puede ser por ejemplo, el período de exámenes, tendemos a concentrar toda nuestra energía en absorber la gran cantidad de material que tenemos que estudiar y a tratar de aprovechar al máximo el tiempo dedicándonos casi en exclusividad a esa tarea.
Sin embargo, el viejo consejo de nuestras abuelas: “¿Por qué no sales a despejarte un rato?” constata su efectividad en una comprobación científica. Lo que demuestra este estudio, además de los beneficios del contacto con la naturaleza, es que la ciencia parece aplicar sus métodos para verificar lo que la “sabiduría popular” ya conocía.
Solo tenemos que ponerlo en práctica para mejorar nuestra calidad de vida.
Tags: mejorar la atención, mejorar la concentración, reducir la fatiga mental
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