Ser un estudiante responsable no implica dejar de hacer todo con tal de estudiar. Parte de saber organizarse con el estudio implica saber cuándo tomarse un descanso.

Hay que saber cuándo conviene descansar
Ya sea que se nos dé por no dormir la semana antes del examen, por saltearnos comidas cuando estamos estudiando o por inscribirnos a demasiadas clases (apurados por terminar la carrera), las consecuencias serán las mismas: agotamiento físico y mental, cansancio y deterioro visual, estrés y hasta pulsaciones aceleradas.
Por ello, aprender a organizar nuestros tiempos de estudio implica también saber cuándo parar. Si eres de los que necesita corregir el hábito nocivo de ser un “estudiante compulsivo”, presta atención a los siguientes consejos.
Ponte plazos realistas
Si sabes que cuentas con un mes de tiempo, comienza por dividir los textos que tengas que leer o los temas del programa que haya que preparar, y proponte estudiar tantos por semana –ni más, ni menos-. De esta manera, no llegarás los días antes del examen sin saber nada, pero tampoco te obsesionarás por leer todo cuarenta veces.
Con respecto al curso, elabora un horario semanal reservando horas libres para estudiar, y teniendo en cuenta si además trabajas. De esta manera, estarás en condiciones de inscribirte solamente a una cantidad de materias que puedas cursar sin enloquecer. No importa si demoras un semestre más en recibirte: es preferible llegar entero.
Presta atención a tu cuerpo
Cuando estamos cien por ciento metidos en el estudio, olvidamos sentir hambre y sed, hasta una postura incómoda o una mala iluminación nos pueden pasar desapercibidas. Pero nuestro cuerpo terminará por pagarlo: un dolor de espalda, una fuerte jaqueca, problemas en la vista, ni qué hablar signos de deshidratación o mareos por no alimentarnos bien.
Es fundamental que hagamos una pausa, cada tanto, en nuestro estudio, y nos ocupemos de nuestro cuerpo: comer y beber, cambiar de silla o de posición para leer, descansar la vista si hemos estado mucho tiempo frente al ordenador, etc.
Descansa aún cuando no estés cansado
Aún habiendo programado pausas en su estudio, algunos estudiantes tienden a saltearlas: “No me siento cansado, mejor seguir de largo ahora que realmente adquirí buen ritmo”. Pero el cansancio tiende a acumularse. Por ello es fundamental respetarse las pausas, así sean de diez minutos, como también dormir una buena noche. Es la mejor receta para que el tiempo de estudio efectivamente rinda.
Tags: apuntes, calma, descansar, descanso, Estudiar, obsesionarse, organización, parar, tiempo de estudio
[...] un horario de estudio. El volumen de materias es demasiado para poder con todo ello en un solo mes. No te satures. Prepárate un calendario regular de horas para toda la semana dedicándole un día a cada [...]