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Más sobre las citas

Escrito por Mariana Del Rosal / 3 de noviembre de 2009

Así como hacer un buen uso de la bibliografía y de las citas suele repercutir favorablemente en tu calificación final, citar de manera inapropiada te perjudicará.

Seguimos con la importancia de las citas

Seguimos con la importancia de las citas

Sabes que es importante utilizar citas para validar tus exposiciones, tus investigaciones, tus monografías o tus trabajos prácticos. Sin embargo, a la hora de citar muchos estudiantes incurren en uno o más de los siguientes errores. Presta atención, porque puedes resultar seriamente perjudicado en caso de cometerlos.

Maneras inapropiadas de citar

Tal vez no tengas entre tus manos el libro del autor al que quieres citar, sino solamente un capítulo del mismo fotocopiado. De todas maneras, tienes que incluir el título correcto de la obra, la editorial, el lugar de publicación y el año. A veces éstos figuran en el programa de la materia, otras veces puedes consultarlos en Internet o bien, preguntárselos a tu docente. Pero lo que no debes hacer es citar informalmente, como “dice Foucault en un artículo que…”.

Tampoco debes citar de memoria. No es lo mismo decir “uno de los ejes de la competencia entre editoriales se basa en una constante renovación de la oferta de manuales” (Romero, 2004), que decir “cito a Romero: una de las principales maneras que las editoriales tienen de competir entre sí es renovando su oferta de manuales”. Una cosa es parafrasear, la otra es citar. Cabe la posibilidad de que tu memoria te falle y que pongas en boca de un autor algo que jamás hubiera querido decir.

Cuánto citar

Así como no está bien visto un trabajo académico que carezca de citas de autoridad, si abusas de las mismas tus contenidos propios se diluirán entre lo que otros han dicho. De la misma manera, no están bien vistas las citas demasiado largas que no son estrictamente pertinentes, pues con ellas el profesor puede darse cuenta de que has intentado ganar extensión para tu trabajo haciendo el menor esfuerzo posible.

De la misma manera, no puedes –por más de que lo cites- basar tu trabajo en su totalidad en lo que un solo autor ha dicho antes en un libro. Es un caso flagrante de plagio (aún si tú mismo lo reconoces con citas explícitas).

Lo que nunca debes hacer

No traduzcas citas que ya hayan sido traducidas. Si has leído a un autor en inglés pero existe una traducción al español, puedes optar, bien por citarlo en lengua original, bien por citar la traducción autorizada. De la misma manera, aún cuando no exista traducción de una obra, no te lances a traducir a un autor sacándolo de su contexto o si no dominas a la perfección el idioma, pues en ambos casos puede ocurrir que lo fuerces a decir aquello que conviene a tu trabajo, y no lo que de verdad dijo.

Finalmente, no inventes una cita o un autor. En los tiempos de Internet, es muy fácil sacar a la luz estas mentiras. Y castigarlas con un suspenso.

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1 comentario

  1. marina

    hola me parece muy interesante e importante esta informacion, me ha sido de gran ayuda. esta es una de las páginas que vale la pena consultar. gracias y muchas felicidades para sus creadores

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