Segunda y última entrega de este artículo en el que analizamos el estado psicológico de los universitarios y los problemas que pueden surgir por el tipo de vida que llevan. Aquí proponemos algunos remedios para que se enfrenten al estrés y no caigan en la depresión.
Existen algunas estrategias para enfrentarse a las situaciones de estrés que viven los universitarios y que pueden desembocar en depresión.
Adaptarse a la vida universitaria
La National Mental Health Association recomienda:
-Planear cuidadosamente cada día. Establecer como prioridades su trabajo y sus responsabilidades para darle un mejor sentido de control sobre su vida.
-Respetar horarios para dormir y trabajar. Es necesario dormir un promedio de 7 a 8 horas, para evitar la fatiga que puede desencadenar la depresión.
-Participar en actividades extracurriculares. Alguinas estrategias pueden ser integrarse a una fraternidad o a un club de estudiantes, o participar en los programas deportivos y teatrales que ofrece la universidad. Al involucrarse en actividades que resulten intresantes se puede conocer a nuevas personas y tener un “respiro” entre clases y tareas.
-Buscar apoyo de otras personas. Compartir sus sentimientos con un compañero o un amigo puede contribuir a reducir la sensación de soledad.
-Practicar técnicas de relajación. Meditar, respirar profundo, tomar baños tibios, realizar caminatas o hacer ejercicio son sencillas acciones que ayudan a disminuir los sentimientos de estrés y malestar.
-Reservar tiempo para uno mismo, aunque solo sean 15 minutos pro día. Un poco de tiempo estando solo puede vigorizar y proporcionar una sensación de control sobre la propia vida.
Encontrar ayuda
Si se reconoce estar padeciendo alguno de estos síntomas y la “autoayuda” no resulta suficiente, es imprescindible buscar tratamiento con un profesional. La depresión es una enfermedad absolutamente tratable si se toman las medidas necesarias. Se puede hablar con el médico de cabecera o visitar el centro de salud u orientación estudiantil.
Existen muchas formas de terapia disponibles para el tratamiento de la depresión, incluyendo la orientación psicológica, medicamentos o una combinación de ambas. Los medicamentos (siempre que estén recetados y supervisados por un profesional) pueden aliviar los síntomass casi de inmediato y la orientación psicológica puede ayudar a aprender a enfrentar los problemas en la vida.
Algunos estudiantes experimentan una depresión tan severa que empiezan a tener pensamientos suicidas. Esto constituye un estado de EMERGENCIA y se debe buscar ayuda inmediata en servicio de salud, servicio de orientación para universitarios o en el departamento de emergencias del hospital más cercano. Es necesario asegurarse de que sus amigos o los familiares sepan cómo se siente, para obtener el mejor apoyo posible.
Conclusiones
Si la integración a la vida universitaria nos provoca un estado estrés que no podemos manejar y entramos en una fase depresiva, es muy importante recordar que la depresión es absolutamente tratable y curable.
El tránsito por la universidad puede ser un período difícil, pero también es un período para encontrar nuevas oportunidades, tanto personales como profesionales. Si nos dejamos abrumar o abatir por las nuevas situaciones, perderemos la oportunidad de disfrutar en plenitud las ventajas de este período, único e irrepetible en la vida.
Para seguir leyendo
Depression and Bipolar Support Alliance
National Institute of Mental Health
National Mental Health Association


Hola el articulo esta muy bueno, me gustaria tomarlo como marco referencial pero no dejan referencias bobliograficas.