Las cábalas y los comportamientos cercanos al ritual abundan en los pasillos de las universidades en época de exámenes. ¿Por qué? Puede que de alguna manera sean una forma de sentirse más seguros. Sea como sea, casi todos tienen alguno y es un fenómeno de todos los tiempos.
Al momento de los exámenes suelen suceder cuestiones que aunque puedan rozar lo irracional son necesarias para presentarse a una mesa examinadora. Más allá de los consejos que podemos ofrecer para exámenes orales y escritos hay cosas que tienen que ver más con uno mismo, con una creencia que, fundamentada o no, hace que como estudiantes nos podamos sentir más seguros.
Lo ritual
Mucho se escucha en los pasillos de una facultad. No importa si la carrera es de materias exactas, naturales, sociales, humanísticas o filosóficas, en todas partes hay estudiantes que repiten casi como un ritual ciertos pasos antes de presentarse a dar un examen. Por alguna razón, en cierto momento alguien siente que un elemento o un comportamiento le dio suerte y así lo repite para todas las instancias de examen.
Las cábalas son de lo más variadas: desayunar en cierto lugar, ponerse alguna prenda, pasar la noche anterior en casa de algún compañero de estudio, usar cierta lapicera, algún color, rezar, caminar por cierta calle, ir acompañado de algún ser especial, llevar amuletos o simplemente objetos que ritualizamos por alguna razón y costumbres de lo más extrañas.
La lista es interminable y se hace individual en cada estudiante. Pero esto no es del todo ilógico, lo cierto es que todos tenemos cábalas como una manera de asirnos a algo. Sentirse seguros a la hora de pasar una prueba es fundamental y a veces esto ayuda. Claramente que todos saben que el hecho de utilizar una misma pollera o una misma lapicera no es la garantía para sacarse una nota alta, sin embargo las cábalas se multiplican por doquier en todo el mundo.
Aprovechar estos elementos
Si bien es cierto que lo único que nos puede garantizar una buena nota es haber estudiado todo de manera correcta, ordenada y conciente, las cábalas pueden ser de gran ayuda como factor psicológico ante estos momentos que suelen proporcionar grandes dosis de stress al estudiante.
Podemos pensar la costumbre de una cábala como un juego, como una manera de permitirse un pequeño espacio lúdico en el medio del rigor examinador.
Sin enloquecer si no conseguimos cumplirla, la cábala puede servir para sentirse más seguro, para pensar que en eso que se configuro como de “buena suerte” hay un apoyo que libera al alumno de ser quien está con el peso de la “lupa examinadora”. Lo cierto es que los exámenes pueden llegar a ser momentos muy ricos académicamente, reales momentos de aprendizaje. Pero para que esto ocurra, el estudiante debe estar relajado y permitirse el dialogo y la reflexión en ese momento.
Si una cábala, sea cual fuera, sirve para proporcionar este estado de seguridad a un estudiante entonces, bienvenida sea la cábala.
Tags: cabalas, estudiante, examen, nervios

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