Vivir con un compañero no es un lecho de rosas. Las dificultades pueden surgir, y para minimizarlas, lo mejor es ponerse de acuerdo en ciertas reglas, como por ejemplo, respecto al orden y la organización del espacio.

Hay que saber convivir
Espacios en común
Lugares como la cocina y el baño son espacios compartidos de los cuales ambos deben hacerse responsables. Antes de la mudanza, pónganse de acuerdo con cosas tales como la limpieza y el orden de estos lugares (si la universidad no te deja tiempo para estos menesteres, pueden considerar contratar a una persona de confianza para que venga a limpiar una vez por semana). Lo mejor es repartirse las tareas: por ejemplo, una semana tú limpias el baño y tu compañero la cocina, la semana siguiente hacen al revés.
La necesidad de un espacio propio
Si vives con un compañero de estudios, pasado un tiempo comenzarán a hacerse amigos, o bien a pelearse. En efecto, las relaciones entre compañeros de apartamento se asemejan a las de hermanos que conviven. ¿Cómo hacer para suavizar las cosas y mantener la convivencia bajo control? Bien, seguramente recordarás cuando vivías con tu familia, lo importante que era disponer de tu dormitorio para encerrarte a estudiar, para descansar sin que nadie te moleste o simplemente para estar un rato solo. Lo mismo sucede con cualquier convivencia: es prácticamente imprescindible que cada uno de ustedes tenga un espacio al que pueda llamar propio, y ahí sí disponga de la libertad para hacer a su antojo.
¿Y si vivimos en un solo ambiente?
Si el apartamento o el lugar que consiguieron para vivir no dispone del espacio suficiente como para que cada uno tenga su cuarto, de todas maneras pueden establecer cierta división: con una mampara o una biblioteca, cada uno tendrá una relativa intimidad. Sin embargo, viviendo en un ambiente hay que ser especialmente cuidadosos y respetuosos: por ejemplo, no puedes llegar en cualquier momento de la noche sin correr el riesgo de despertar al otro, es complicada la situación de traer novios a dormir y el desorden tuyo también afecta a tu compañero. Como en lo demás, la cuestión radica en conversar antes de mudarse y ver si pueden llegar a un acuerdo (por ejemplo, no invitar amigos la noche antes de un examen del compañero, traer novios a dormir sólo cuando el otro duerme en otro lado, etc).
Tags: convivir, habitar
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