El profesor norteamericano en educación Gary Fenstermacher menciona tres enfoques diferentes que un docente puede, típicamente, adoptar a la hora de llevar adelante sus clases: el enfoque del ejecutivo, el enfoque del terapeuta y el que nos ocupa en esta ocasión, el enfoque del liberador.
Fenstermacher insiste en que los enfoques no son un estilo fijo o inmutable, y que todos los docentes pueden presentar rasgos de uno o de otro. Veamos las características típicas de un docente con estilo liberador y qué se espera de sus estudiantes.
Cómo es el docente liberador
Aquel docente que adopta el enfoque del liberador es el profesor que se postula a sí mismo como un modelo de acción en relación con la disciplina que enseña. Por ejemplo, un docente de alguna materia de arqueología que proponga a sus estudiantes un trabajo de campo real, y que en lugar de darles textos y textos sobre metodología y técnicas vaya dejando que ellos mismos trabajen en la excavación, acompañándolos en sus dudas y avanzando con ellos a medida que se produce el conocimiento. Fenstermacher llama “liberador” a este tercer enfoque debido a que el propósito principal del docente es liberar la mente del estudiante.
Cómo son sus clases
Las clases de estos docentes, como se vio en el ejemplo anterior, se centran en la práctica que acompaña al conocimiento que se pretende transmitir. Este docente tiende a focalizarse en los procedimientos propios de la disciplina que enseña. Los contenidos que se intentan transmitir en sus clases están ligados a los saberes esenciales, las estructuras lógicas y los métodos de investigación de cada disciplina.
Qué se espera de los estudiantes
Lo que este docente pretende es darle al estudiante una cantidad de herramientas, liberando su mente y logrando que aprenda lo que el trabajo implica. Se persigue que adquiera tanto la manera (general y especial) como el contenido. Similar a lo que ocurre con los docentes de enfoque terapeuta, aquí no sirve estudiar de memoria ni copiarse.
Es probable que estos profesores evalúen el trabajo a lo largo de todo un período, tomando el aprendizaje como un proceso y no como un hecho puntual. En los objetivos explicitados en los programas de profesores con enfoque liberador suele mencionarse algo similar a que el estudiante adquiera las herramientas como para continuar con el aprendizaje de la disciplina por sus propios métodos.
Por supuesto, no todas las materias y todas las disciplinas son factibles de enseñarse con cualquier enfoque. Un docente tiene que poder responder a sus estudiantes con datos concretos, y no siempre el conocimiento se adquiere por medio de la práctica. Pero el enfoque liberador resulta acertado en la universidad, que se dedica a producir conocimiento y no simplemente a reproducirlo.
Tags: docente, enfoques de enseñanza, Prácticas
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