Vivir

Empezar por el principio

Escrito por / 19 de diciembre de 2008

Esta es la primera entrada en el blog y realmente no sé que decir. Son tantas las cosas que quiero contaros que es difícil saber por donde empezar. Estoy en la oficina donde llevo trabajando apenas tres días y ya nos han dado la oportunidad de expresarnos en un espacio reservado especialmente para nosotras. A pesar de ello, no se muy bien por donde comenzar.

Martita, mi compañera de habitacion, y yo
Martita, mi compañera de habitacion, y yo

Cuando no sabes muy bien como contar las cosas, no hay mejor método que empezar por el principio y decirlo todo tal y como vaya surgiendo. Por ello he decidido hacer uso de este criterio y empezar hablando del inicio de mi vida universitaria: el peor día de mi vida.

Yo siempre había sido una chica normal, de casa, de las de toda la vida. Salía con mis amigos los fines de semana y volvía a casa lo menos tarde posible. La verdad es que mis padres nunca fueron muy flexibles. Tengo dos hermanas, con las que cada vez que abría el armario tenía bronca. Casualmente mis pantalones nuevos habían ido andando al cuarto de la pequeña. No veía el momento de marcharme de casa.

Alegría infinita esfumada

Fue el 2 de octubre de 2005 cuando llego ese momento tan esperado. Me incorporaba a la Universidad tres días más tarde que el resto de mis compañeros. Estaba deseando llegar a Madrid, conocer a todo el mundo y por supuesto, que todos me conocieran a mí. Mi primer año lo pasaría en una residencia universitaria, sería una pasada. Toda esa sensación de alegría infinita se esfumó cuando mi padre me dijo adiós con la mano y me dejo en un sitio, totalmente sola, con más de cincuenta personas que no conocía de nada y las maletas en las manos.

Se me olvidaba contaros el dato más importante: iba a compartir habitación. Yo lo elegí así. No me agrada mucho estar sola, vengo de una familia numerosa. Ahora bien, encontrarme con aquella chica que no conocía de nada con bastantes copas de más no fue la imagen que esperaba. En ningún momento lo había pensado, eran las ocho de la tarde. Con el paso de los días, descubrí que en el ambiente universitario eso era más frecuente de lo que jamás se me podría haber pasado por la cabeza.

Primera mala impresión de la compañera de habitación

¿De verdad iba a tener que vivir un año entero con esa… chica? ¡Si apenas podía hablar! Baje a preguntar en recepción, con un poco de suerte sería un error y yo me equivocaría de habitación. Confirmado, Martita sería mi compañera de habitación durante todo el curso. Tengo que reconocer que todo fue una mala impresión y que a día de hoy es una de mis mejores amigas, pero el mal trago que me llevé ese día para mí queda.

La hora de la cena fue otro desastre. Por primera vez me tenía que enfrentar a decenas de personas de las que no conocía absolutamente a nadie. Cabeza baja y un hola muy bajito cuando cruce por la puerta. No podemos decir que tuviese una entrada triunfal, pero lo que es comer, comí muy poco y bastante rápido; un par de conversaciones breves con los que estaban a mi alrededor y a la cama. Seguramente pretendía dormir tanto tiempo que cuando me levantase la gente me conociese por arte de magia. Esto nunca sucedió y yo estuve una semana bastante perdida.

La vergüenza no sirve de nada

Que la vergüenza no sirve de nada es algo que he aprendido en estos cuatro años. La verdad es que ese año lo pase de maravilla, al igual que el resto; pero al fin y al cabo los padres no están tan mal. No disponer del cariño que te dan durante semanas es duro, pero compensa.

Al final los que son tus amigos fuera de tu hogar se acaban convirtiendo en tu familia. A día de hoy, yo estoy feliz por tener unos hermanos de pega maravillosos. Los amigos son mi bastón en una ciudad que no es la mía.

Aunque algunos canten que es imposible, el equilibrio es la clave

Conforme vayan pasando los días os iré contando más anécdotas, unas buenas y otras no tanto. En eso se basa el equilibrio, aunque algunos canten que es imposible. Hasta el próximo día recordar que las cosas pueden parecer no tener salida al principio, pero que plantándole cara a los problemas todo se soluciona. Y si no, tiempo al tiempo.

Tags: , , , ,

7 comentarios

  1. ROCIO

    Hola chicas! Quería felicitaros! La verdad es que me ha gustado mucho leer vuestra primera entrada en el blog, se hace muy ameno y divertido! y muchos nos vamos a sentir muy indentificados con algunas de vuestras vivencias!
    Os deseo muchas suerte!
    Un saludito, Rocío

  2. Almudena

    Felicidades a las dos por la gran oportunidad que os ha brindado la vida. Sois muy afortunadas por toparos con un trabajo de estas categorías en los tiempos que corren. Os deseo toda la suerte del mundo y buena suerte en vuestra nueva vida.
    Un besazo MUMU-grande ;)

  3. Javichu

    Bueno, me parece que me voy a enganchar a este blog,!!, ya teneis por lo menos a un lector que os seguira hasta que ya no esteis en crisis!!, osea que durante algunos añitos, jeje…
    Suerteeeeeeee

  4. Borja

    Madre mia, las dos que se han ido a juntar…con estas uniones el pais no va a salir a flote en mucho tiempo ;)
    De todos modos, me alegra que esteis contentas con este trabajo y que hayais iniciado este proyecto. Ya se cual será una de las páginas en las que más me meteré desde China, para entretenerme con vuestras aventuras. un beso para cada una. os echaré de menos.

  5. javier

    Pau, espero q te vaya muy bien con esto y a ver cuando te dejas ver x cordoba un ratito………..jejejeje, bueno en serio q te deseo lo mejor

  6. oliver

    hola pau… se muy bien donde has empezado a trabajar, asi que te deseo toda la suerte del mundo, y pegate mucho a rocio, que es la bomba jejejeje mil besos guapa…

  7. tuxi!!

    pau me encanta!!! suertee!!!tq!!

Deja un comentario