Tomar apuntes en clase no es tan difícil como puede parecer a los estudiantes que recién comienzan. Basta con no desesperarse intentando anotar todo lo que el profesor dice, sino tener en cuenta que el hecho de tomar nota ya implica cierta elaboración. He aquí algunos consejos para facilitar este proceso.
Buena parte de lo que implica la tarea diaria del estudiante radica en la toma de apuntes en clase. De hecho, es fundamental registrar de algún modo la información que el profesor está exponiendo, y si bien algunos cuentan con la posibilidad de grabar el audio de la clase y repetirlo después, muchas veces nuestros cuadernos y nuestra memoria pueden sernos mucho más útiles. En efecto, al tomar apuntes estamos poniendo un filtro, recogiendo la información que más significativa nos resulta, y de este modo, más que un registro, obtenemos una primera elaboración.
Sin embargo, para muchos estudiantes –especialmente para los que recién comienzan a cursar- el tomar apuntes les resulta dificultoso. Por supuesto, nunca llegamos a escribir a la velocidad que el docente habla, y necesariamente algunos datos importantes quedan afuera. Si bien nadie puede proporcionar una “receta” para tomar los apuntes perfectos (pues cada uno debe desarrollar su estrategia personal), existen aspectos a tener en cuenta y que pueden aliviarnos el trabajo.
Palabras clave
Cuando leemos un texto, no siempre resaltamos frases enteras, sino que muchas veces alcanza con marcar determinadas palabras clave y sus definiciones. Lo mismo ocurre cuando se toman apuntes. Si estás preocupado por anotar cada frase y cada ejemplo que el docente proporcione, olvidarás lo esencial. Limítate a anotar palabras clave y después, con la lectura de los textos, podrás reponer el resto.
Un código personal
Prueba elaborar previamente un código personal (por ejemplo, las flechas de ida y vuelta para implicar causas o consecuencias, el subrayado para destacar lo que el docente resalta y alguna llave para separar tus propias ideas con respecto a un tema). Algunos estudiantes se sienten cómodos haciendo diagramas, esquemas y hasta pictogramas para representar ciertos conceptos. A algunos les ayuda utilizar distintos colores y a otros les parece una pérdida de tiempo. De cualquier manera, cada uno es libre para elegir.
No descuides la prolijidad
Los apuntes son una lectura por lo general privada, nadie te criticará si tu caligrafía es desprolija, si agregas asteriscos o llaves para ampliar una idea o se te pasas unos milímetros del margen de la hoja. Sin embargo, debes poder entender lo que tú mismo has escrito al momento de estudiar. Una cosa es la prolijidad extrema de subrayar los títulos con colores o dejar sangrías, y otra cosa es garabatear hojas y hojas que más tarde te resultarán incomprensibles. Por lo tanto, conserva un punto medio en cuanto a la prolijidad.
Tags: apuntes, Estudiar, técnicas de estudio

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