¿Por qué algunos estudiantes de escuela media deben repetir el curso? ¿Es inevitable? Además, ¿es siempre algo negativo, o puede servirles?

Repetir curso no es el fin del mundo
Cuando durante el año por algún motivo no se ha logrado una asistencia regular o bien cuando conceptos básicos de varias asignaturas no quedaron claros, repetir el año puede ser la mejor manera de no tener que pagar a futuro las consecuencias.
Ventajas y desventajas
La ventaja de repetir el curso radica en que cursar nuevamente las mismas asignaturas permitirá fijar un conocimiento que, de otra manera, quedaría irremediablemente menguado. Aún cuando un estudiante consiga rendir libres las materias que no cursó satisfactoriamente durante todo el año, será inevitable que enfrente dificultades el año siguiente, cuando los docentes den por sabidos conocimientos que el estudiante apenas ha alcanzado a incorporar.
Sin embargo, la desventaja principal para los niños y adolescentes que deben repetir un curso radica en que pierden a su grupo de pertenencia. El ver que sus amigos de siempre van un año adelante y encontrarse en un nuevo grupo que los mira como “el repetidor” puede ser algo dañino para la autoestima de los chicos, y depende de los padres y de los maestros el apoyarlos para que salgan adelante.
Alternativas a repetir el año
Para un estudiante de escuela media, existe la alternativa de rendir las asignaturas como alumno libre. Para ello, es necesaria una conducta de mucha constancia y disciplina, ya que hay que estudiar en poco tiempo –a veces semanas- los contenidos que se han dado a lo largo del año escolar. Los profesores particulares y el material de estudio que provean los que fueron sus docentes serán de ayuda para superar esta instancia. Sin embargo, el compromiso mayor debe venir del propio estudiante.
Mejor prevenir…
Por supuesto, hay que considerar que repetir un año no es un hecho aislado. Implica una falta de estudio y de compromiso con la escuela que ha llevado a esa situación. Por eso, lo más importante es evitar llegar a la instancia donde la regularidad del estudiante esté en juego.
Por parte de los padres, es fundamental controlar el tiempo que el chico pasa estudiando, estar al tanto de sus calificaciones así como también de que cumpla con la asistencia a clases. Por parte del estudiante, es importante tomar conciencia de que nadie “te hace” repetir un año, sino que es nuestra conducta frente al estudio la que determina que aprobemos –o no- el curso.
Tags: adolescentes, escuela media, repetir el curso
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