Esta una de las primeras preguntas que cruza la mente de los profesionales cuando al culminar sus estudios deben presentarse a una empresa y tienen que completar el espacio de “salario”, los Servicios de Orientación Profesional de diferentes instituciones, como los de las Cámara de Comercio españolas, indican que más del 75 por ciento de los profesionales están dispuestos a firmar un contrato con un sueldo muy por debajo del merecido por su formación superior.
Lo que indican las Cámaras de Comercio españolas no es sólo una realidad dentro de ese país. Este panorama se repite a diario posiblemente en todos los países del mundo sin que se haga mucho al respecto. ¿Por qué un estudiante graduado de una Universidad puede aceptar un pago muy por debajo del que debería por su formación? Simple. Porque el abismo comunicativo que existe entre el centro de estudios y la empresa es algo que hasta el momento no se potencia de una forma adecuada.
El salario y el título profesional
Medir el porqué un profesional acepta un pago que no está acorde a su carrera es un poco difícil. Algunos especialistas del Servicio Cameral de Orientación Profesional de las Cámaras de Comercio (SCOP), indican que es por la desesperación que se suele sentir al ya no ser universitario y tampoco ser trabajador; otros, indican que es la necesidad económica lo que lleva a que se tome la primera oferta; y, hay quienes afirman que es la poca orientación en relación al mercado laboral que reciben los estudiantes en sus últimos ciclos universitarios.
En muchos de los casos lo que sucede es que los profesionales postulan a ofertas en las que se requiere formación técnica y donde obviamente el monto a pagar es mucho mejor, indica Valeriano Muñoz, director de formación del Consejo Superior de Cámaras. Además, hay que tomar en cuenta que España actualmente cuenta con casi dos millones de estudiantes, que son potenciales futuros trabajadores, y que no tienen un acercamiento durante su formación a la vida empresarial.
Frente a ellos tenemos a los estudiantes de títulos de Formación Profesional, quienes desde un inicio por la orientación de sus estudios están en interacción con el mundo empresarial, siendo por ello, que en los últimos cinco años se ha notado un notable incremento accedente en la preferencia de las empresas en contratar personal con FP. Estando la mayor oferta laboral en Pymes, empresas de servicio de Turismo, y las vinculadas a finanzas y banca.
Empoderamiento femenino
Un detalle a tomar en cuenta en el mercado laboral al momento de competir con otros profesionales por un puesto es el creciente empoderamiento de las mujeres al postular a una empresa. Cada día las mujeres demuestran más sus destrezas y dominios académicos, gerenciales y de liderazgo.
Muchos indican que esto se debe a que las mujeres saben que por cuestiones sociales están en desventaja en muchos países y por ello suelen ser mejores estudiantes y profesionales, pero, aunque esto sólo es una hipótesis, la presencia femenina en el mercado laboral es un punto a tomar en cuenta.
En resumen
Las Universidades deben dedicar parte de su interés a generar una mejor comunicación, conocimiento y vínculo entre sus alumnos y el entorno empresarial para que, de esa manera, la salida de sus aulas al mundo laboral no sea brusca ni se vea afectada por un desconocimiento de parte de los egresados.
Si las empresas tienen un mayor y efectivo acercamiento a los futuros egresados, ellos podrán ir generando redes de contacto, conocimiento el mercado laboral, obteniendo información y sabrán cotizar su profesión y su trabajo sin problemas. Esta es una labor que compete a los alumnos, los centros de estudios y las empresas pues de ello depende que el profesional alcance el éxito que tiene como objetivo, que el centro de estudios sea reconocido por el éxito de sus egresados y, que todo ello se vea reflejado en el crecimiento de la empresa.
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