Bueno, pues aquí sigo relatando la pequeña saga de historias que hicieron de mi viaje de ecuador una experiencia que recordaré toda mi vida. En realidad, la mayoría de las cosas que sucedieron allí me las guardo para mí, porque nosotros escogimos un destino y un lema: lo que pasa en Cancún, se queda en Cancún. Estar todos de acuerdo con esto es muy importante y manteneros unidos ante este pacto de vuelta a la capital es bastante complicado, pero no imposible.
Para mi, lo más complicado del viaje fue hacer la maleta. Vale, sabes que vas a un sitio de playas paradisíacas y por eso decides coger los bikinis más monos que tienes en el armario con sus pareos y conjuntos respectivos. Pero, ¿y para el resto del día?¿cómo se sale por la noche? Y fue aquí donde todas mis amigas y yo nos equivocamos. Decidimos incluir en nuestro equipaje todas las sandalias de tacón que teníamos en el armario. La primera noche nos las pusimos y al día siguiente nuestros pies eran tres tallas más grandes. En realidad ya nos advirtieron de ello, pero nosotras antes muertas que sencillas.
Miami vice
Si esperas beber los cócteles más deliciosos del planeta, Cancún no es tu destino. En realidad, si pretendes beber cualquier tipo de alcohol de calidad deberías irte a otro lugar. Lo único que tiene buen sabor (por decirlo de alguna forma) es el tequila y al tercer chupito ya no puedes beber más. El resto de combinados no es aconsejable para nada. Lo sirven desde una manguera de la que sale el refresco, los hielos y el alcohol. Vamos, que realmente no sabes lo que te sirven porque todo tiene el mismo sabor.
Tras horas de desesperación por pensar que esos siete días iba a estar sin beber una gota de alcohol, no recuerdo bien quien me recomendó que probará el Miami Vice, que trata de una especie de granizado de fresa con ron y tequila, que está buenísimo. Al no notar el sabor podías beberte uno detrás de otro y eso hicimos: no soltamos el vaso ni un minuto.
Con extra de tequila, por favor.
Debo recordar que la jornada del primer día comenzó a las once de la mañana en la playa y en la piscina del hotel ni más ni menos. Llegó un momento en el granizado no nos sabía a nada y decidimos empezar a pedirlo con extra de tequila. Era la una de la tarde y estaba empezando la fiesta. Todo el mundo estaba bailando, bebiendo en el agua, gritando…Una locura. Y nosotras con el Miami Vice en todo momento.
A las tres de la tarde no sabíamos ni dónde estábamos. Quizás no nos encontrábamos muy ubicadas, pero reírnos nos reímos un rato.
Sufrir las consecuencias
A las cinco de la tarde no nos teníamos en pie y decidimos ir a dormir un rato para estar frescas por la noche. Cuando sonó el despertador mi cabeza me iba a explotar, porque, sorpresa, el tequila tampoco era de buena calidad y nosotras nos habíamos bebido todas las reservas.
Esa fue la noche la de los tacones. Lo pasamos muy bien, hicimos un gran tour por la zona nocturna de Cancún, pero no volví a beber alcohol. Hasta la mañana siguiente, claro…
Recomiendo dosificar las bebidas, que pueden impresionar al principio y querer disfrutar de la barra libre 24 horas en todo momento, pero es mejor beber despacio y disfrutar del momento.
Tags: alcohol, beber, ecuador, locura, viaje

ey muy bueno el blog!!!te scribia xq ste año m voy yo a Cancun y todavia no se que estilo de ropa llevarme.
Como dices tu,zapatos con tacon no verdad??puff pues m has matado,yo sin tacones no soy nada,y cndo se lo diga a mias amigas se van a morir!!
q estilo de ropa os llevasteis xa salir???y xa todo el dia????bikini,pareo y nada mas n??
q proteccion,una muy alta??sq m stan acribillando x todos lados,q si m voy a qmar y movidas…con una 15 basta????
weno y nose….no se m ocurre nada mas q preguntarte,xo si crees q hay algo importante q debo tener encuenta dimelo!!!BSSS Y GRACIAS