¿Voy o no voy a mi reunión de ex alumnos?
Más allá de que la reunión de ex alumnos no sea un compromiso, sino algo que hay que hacer por uno mismo y para pasar un buen rato, a veces nos sentimos en la disyuntiva. ¿Hay que ir y dejar una buena impresión o, por el contrario, hay etapas de la vida que es preferible dejar definitivamente atrás?"

¿Ir o no ir a las reuniones de ex alumnos?
Si la escuela media no ha sido la mejor experiencia de tu vida, seguramente te sientas identificado con algunas de las razones para no ir a la reunión. Sin embargo, te recomendamos que también consideres algunos motivos por los que vale la pena reencontrarse con los ex compañeros.
Razones para no ir a la reunión
Muchas veces, este tipo de reuniones avivan en nosotros memorias dolorosas. Si de tu adolescencia recuerdas a aquellos compañeros que te hacían la vida imposible con sus bromas pesadas, no te invitaban a las fiestas o se burlaban de tu corte de pelo, es probable que no sientas ningún deseo de volverlos a ver, aún cuando ya haya pasado mucho tiempo y, con la edad adulta, hayas alcanzado una buena autoestima.
Tampoco vayas si tu único propósito es encontrarte con un antiguo amor. La vida ha pasado para ambos, y probablemente no reconozcas a aquella persona con quien una vez te diste tu primer beso. Y, la mayoría de las veces, es preferible quedarse con el recuerdo de la adolescencia.
Además, este tipo de reuniones, en algunos grupos, funciona como una suerte de competencia para ver a quién le ha ido mejor en la vida. Quién llega con el automóvil más costoso, quién tiene la esposa o el marido más guapo, quién ha hecho una carrera más exitosa. Aún cuando te haya ido muy bien, no hay motivo para estar alardeando de tus logros. Si ésa es tu motivación para encontrarte con tus ex compañeros, mejor olvídalo.
Razones para asistir de todos modos
La adolescencia es una etapa difícil, pero debes recordar que ya ha terminado y que no volverá. Si puedes recordar las bromas pesadas que tanto te molestaban y reírte de ellas, seguramente te resulte reparador asistir a la reunión y pasar un momento divertido junto a aquellos que una vez te molestaron pero que hoy podrían ser tus amigos. De la misma forma, si buscas compartir experiencias de vida junto a personas con las que creciste y de las cuales te has distanciado simplemente porque el tiempo pasó, una reunión de ex alumnos puede transformarse en un momento sumamente grato.
En definitiva, en ti está la decisión de ir o no a la reunión, y no debe importarte el qué dirán. Si estás dispuesto a pasar un buen rato –sin esperar mucho más-, ve y diviértete. Y si recordar tu adolescencia sólo te deja un mal sabor de boca, mejor olvida la reunión y disfruta de tu vida adulta hoy.
