Apoyo al Estudiante

¿Cuánto tiempo debo estudiar?

Escrito por Sol / 12 de enero de 2010

El tiempo y la organización de mismo es en la vida del estudiante un punto fundamental. Los momentos dedicados al estudio son vitales para el buen desempeño académico, por ello es interesante pensar en estrategias que posibiliten el descanso necesario para obtener un mayor rendimiento en las lecturas y preparaciones de exámenes.

El tiempo no lo es todo

El tiempo no lo es todo

Uno de los puntos principales que debe saber administrar un buen estudiante es el tiempo. El tiempo del estudiante esta delineado por diversas actividades fundamentales. En principio está el tiempo que debemos asistir a clase, este es indiscutido y organizado. Sabemos que debemos asistir una determinada cantidad de horas, en un lugar físico también determinado y las actividades que allí tienen lugar se hallan en el marco de las propuestas que surjan del aula.

Pero hay otro tiempo importantísimo que es el que le dedica cada estudiante al estudio. El momento en que solo o acompañado se abordan los temas de las materias, se preparan trabajos, presentaciones y exámenes.

¿Cuánto estudio en casa?

Estudiar en casa tiene sus características. Sabemos que debemos elegir un lugar tranquilo, sin distracciones y que posibilite la concentración. Sin embargo, por más ideal que sea el contexto ninguna persona puede estudiar horas y horas sin corte alguno. Durante largas jornadas de estudio suele suceder que hasta el más dedicado de los alumnos se distraiga mirando algo, pensado en algo ajeno al apunte o simplemente dejando de prestar atención a lo que está leyendo.

Esto es normal y se debe a que ningún ser humano puede mantener la atención absoluta sobre algo durante horas en continuado. Lo ideal es buscar un esquema que sea efectivo y que permita aprovechar al máximo los momentos de lectura y preparación en el hogar.

¿Distracción o descanso?

Las distracciones surgen en cierto sentido como la respuesta de cuerpo a la necesidad de descanso mental. Ciertamente hay alumnos que se distraen con más facilidad y esto no responde necesariamente a una necesidad de descansar. Sin embargo, es posible pensar un cierto modo de estudio que contemple esta solicitud del cuerpo y de la mente. Por ejemplo podemos predisponernos a estudiar de la manera más focalizada posible durante 45 o 50 minutos para luego tomar un declarado recreo de 10 o 15. De esta manera las “distracciones” son aprovechadas como momento de descanso, de ocio y realmente son funcionales a la tarea que estamos realizando.

Si intentamos seguir leyendo cuando hay un agotamiento o un fastidio muy agudo puede que no sea para nada productivo, sino que por el contrario intensifique esta sensación de agotamiento. Si, por el contrario, pensamos en ciertos cortes o recreos esto puede funcionar, a la vez, como una meta a cumplir que ordenará los momentos de lectura.

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2 comentarios

  1. “Esto es normal y se debe a que ningún ser humano puede mantener la atención absoluta sobre algo durante horas en continuado.”

    Estoy en desacuerdo con esta parte, bastante. Especialmente con las palabras “ningún” y “absoluta”.

  2. michael

    si tienes razon!!

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